Los infortunios de Orozco, de Avelino Sordo Vilchis

Mural painting from Orozco representing "...
Image via Wikipedia

El vie a las 11:34

Hace algunos días se publicó en el diario Público el reportaje «[la] Obra de Orozco pudo dejar de ser jalisciense» (30.03.10). Más allá de que la obra de Orozco —y la de nadie— difícilmente puede ser o dejar de ser jalisciense o yucateca, el artículo presenta algunas remembranzas del ex gobernador Guillermo Cosío, en torno al penoso episodio cuando, en 1991 y siendo él gobernador del Estado, el Instituto Nacional de Bellas Artes reclamó el abandono en que se encontraba la obra de José Clemente Orozco resguardada en el Instituto Cultural Cabañas, solicitando su inmediata entrega para hacerle los indispensables trabajos de mantenimiento y restauración.

Imaginativo, el ex gobernador aseguró al reportero que «La gente que manejaba la cultura a nivel federal estaba decidida a quedarse con la obra. Se realizaron estudios y varias personas estuvieron difundiendo que no se le daban los cuidados requeridos. Lo cierto es que la obra de Orozco les despertó el apetito e hicieron lo que pudieron para quedarse con ella…» Me parece difícil creer que quien gobernaba el estado en 1991 —y que además es abogado de formación— no tuviera conocimiento pleno de que las obras de José Clemente Orozco en cuestión son propiedad del gobierno federal y que se resguardan en el Instituto Cultural Cabañas gracias a un comodato.

En 1979 se realizó en el Palacio Nacional de Bellas Artes de la ciudad de México, el Homenaje Nacional a José Clemente Orozco con motivo de los 30 años de su fallecimiento. A partir de ese momento, comenzaron a tomar fuerza las versiones de que el Hospicio Cabañas sería convertido en Museo Nacional José Clemente Orozco. Para tal efecto, el Instituto Nacional de Bellas Artes (o sea el gobierno federal) adquirió un importante lote de 340 obras que incluye pintura, dibujo y obras gráficas originales. Tan valioso y vasto acervo fue cedido en comodato por tiempo indefinido al pueblo de Jalisco para su resguardo en el futuro museo.

El 23 de noviembre de 1983, en el centenario del nacimiento de José Clemente Orozco, el recién restaurado inmueble hasta entonces conocido como Hospicio Cabañas, abrió sus puertas convertido en una nueva institución cultural, muy diferente a la que nos habían prometido, pues no se trataba del Museo Nacional José Clemente Orozco, sino del redundante Instituto Cultural Cabañas. Y si bien a partir de ese momento el acervo de 340 obras fue puesto en exhibición permanente, desde un principio quedó claro que las autoridades a cargo no estaban interesadas en el pintor zapotlense, sino en asuntos más a tono con su chabacanería.

Y a partir de ahí el responsable de las pomposamente llamadas «salas museográficas» del Cabañas, Xavier Torres Ladrón de Guevara, ignoró olímpicamente el valioso acervo, al grado de que a veces daba la impresión de que ni siquiera le pasaban el sacudidor a los marcos. Unos años más adelante, el abandono de la obra de Orozco era evidente y aquello era un desastre: el visitante de las salas podía disfrutar de grabados desprendidos de sus marialuisas, dibujos a los que les pegaba el sol directamente toda la mañana (era cosa de solamente cerrar alguna ventana) y cuyos trazos comenzaban a desdibujarse y la mayoría de las obras carecían de cédula informativa.

Y cuando alguien se atrevía a reclamar tan lamentable estado, la respuesta de Ladrón de Guevara era automática: «los Orozcos son del INBA. No podemos hacer nada». Y así fue hasta 1991, en que las autoridades federales reaccionaron. Es obvio que la obra de Orozco, parafraseando a don Guillermo Cosío, nunca «despertó los apetitos» de las autoridades jaliscienses responsables de su resguardo. Y es un hecho que, de 1983 a 1991, el gobierno del Estado —incluyendo el de Cosío— no hizo absolutamente nada por «uno de sus más grandes patrimonios culturales».

Y de 1991 para acá no vayan ustedes a creer que las cosas son distintas…

Reblog this post [with Zemanta]
Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. TeGedora
    Abr 12, 2010 @ 11:37:10

    Buen día mi querida Ana Isabel.

    Espero vengas muy descansada de merecidas y necesitadas vacaciones.

    Y la nota bueno, de pena ajena lo que las lacras han hecho no sólo con la obra de Orozco, sino con la cultura en general. Hace poco fui al museo regional y el de antropología y hay salas muy descuidadas, de pena con los turistas y paisanos que los visitan.

    Besos tronados para tí.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: