Que la nación ahora sí se los demande

Augusto Chacón

    2010-06-05

Que respecto con la investigación que hizo sobre la muerte de 49 niños en la guardería ABC, en Hermosillo, manda decir la Suprema Corte de Justicia de la Nación que “aunque el dictamen que se emita no sea vinculante, eso no significa que no tenga consecuencias. Las tiene en el terreno de la ética y de la legitimidad democrática. Las tiene como censura de la gravedad de las violaciones a los derechos fundamentales constatadas, como mensaje a todas las autoridades del país para que sucesos de esta índole no vuelvan a acontecer. Con toda su autoridad moral esta Suprema Corte emite un dictamen de cara a la Nación, en el que declara la violación grave de garantías individuales y los responsables de las mismas, esto sin duda tiene un peso y un valor que reafirma a este Tribunal Constitucional como contrapeso y barrera frente a los abusos del poder.” (http://www.scjn.gob.mx/Documents/FacultadDeInvestigacion-1-2009V1.pdf).

Pero al mismo tiempo, en cada página del documento es posible leer: “Este proyecto sólo refleja la opinión del ministro ponente”, es decir, la de Arturo Zaldívar, por lo que mientras el pleno no haga suyo lo opinado por él estamos apenas en presencia de una onceava parte de la autoproclamada autoridad moral; no importa, nos urgen barreras contra los abusos de poder y es un alivio lo que argumenta y opina uno de los ministros, bálsamo para la herida centenaria, bicentenaria…pero alivio leve, atravesado por la sospecha de fugacidad: el peso ético de la Corte es aún pluma (esto se comprobará o se modificará luego de que los demás ministros se pronuncien y los poderes públicos involucrados reaccionen o no a lo señalado por la Suprema).

Aunque la Corte se adjudique “autoridad moral” y a ella apele para amenazar a los involucrados (desde que el dictamen no será vinculante), la verdadera autoridad moral, la que debió haber movido a todos los funcionarios y a los dueños de la guardería ABC la tienen 49 niños quemados vivos y 104 más afectados por el incendio; es decir: porque nos asumimos como sociedad el hecho es la autoridad moral para guiar nuestras reacciones y exigir las consecuencias que pongan de regreso en su lugar los de por sí endebles signos que nos permiten afirmarnos civilizados luego del horror que es imaginar a bebés envueltos en llamas.

La incandescencia de esa autoridad moral debe iluminar nuestra lectura de todo lo que se diga sobre la tragedia de los niños de la guardería ABC, incluido el proyecto de dictamen de la Suprema Corte; pero también debe servirnos para medir el actuar de las autoridades: es insultante que algunos busquen las omisiones y las inexactitudes jurídicas en el texto del ministro Zaldívar, es como si hicieran a un lado a los niños, a las familias destrozadas, como si: todo eso ya pasó, ahora sigue el debate mediático. El peso moral del suceso debería empujarlos a reconocer que no sabían, del director general del IMSS y el gobernador de Sonora, hasta los dueños de la guardería, pasando por los empleados, lo que se tenía que hacer antes del incendio, durante el incendio y después del incendio; este acto de contrición va antes de lo que digan el dictamen, los peritajes o el análisis político de coyuntura.

Molinar, Bours, Karam y los demás tendrían que aceptar, deslumbrados por la autoridad moral de esos acontecimientos que hoy cumplen un año, que cuando rindieron protesta no tenían ni la más remota idea de lo que implicaba la responsabilidad que asumían. Cuánto le pesa a ellos, a todos, que 49 cadáveres hayan puesto en evidencia que nos hemos hecho de la vista gorda cuando sabemos que para obtener el nombramiento y beneficiarse de él privan las componendas y el cálculo partidista, no los méritos, no el dominio del área que les damos en usufructo. Qué paradoja que hoy, en cambio, busquen con la ley en la mano librarse del ingente peso ético que les echó encima su irresponsabilidad. De acuerdo, ninguno prendió el cerillo, pero todos suministraron, con su incompetencia, el oxígeno suficiente para que las llamas abrazaran cuerpos, familias y honras. Si los ministros de la Corte completan bien la labor y el Ejecutivo federal actúa en consecuencia, esas mismas llamas tendrán que arrasar la estructura política de las deudas de campaña: tú me ayudas y si gano te doy un puesto público, el que sea, muera quien muera.

agustino20@gmail.com

Derechos Reservados © Milenio Diario, S.A. de C.V. 2010

Toma de protesta de Felipe Calderón

La de Guillermo Padrés…

Reblog this post [with Zemanta]
Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. TeGedora
    Jun 07, 2010 @ 09:09:47

    Buen día mi querida Ana Isabel.

    Que la nación se lo demandemos… esperemos la resolución de los otros ministros, que yo esperaría que fueran en el mismo sentido que la de Zaldívar… y lo que venga a raíz de esto.

    Ante esto, el cínico de Bours, seguirá durmiendo como bebé?

    Besos para tí y los que lleguen, uno más para Bruja que vi que llegó ayer.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: