La ciencia masculina o el misterio femenino…

Lydia Pinkham's Herb Medicine (circa 1875) rem...
Image via Wikipedia

Continuando con el asunto de las mujeres… comienzo con una teoría curiosa:

Aristóteles consideraba que la mujer era un hombre imperfecto.  Estaba convencido de que el semen era la semilla del alma y que el feto masculino se convertía en humano cuarenta días después de su concepción, mientras que el feto femenino lo hacía más tarde, a los noventa días.  Su teoría alimentó la idea de que la mujer era una criatura débil y de inteligencia menor cuya personalidad estaba llena de rasgos negativos.  Durante siglos, los prejuicios aristotélicos sobre la mujer han dominado las actitudes científicas occidentales.

Y envueltos en tales pensamientos, estos mismos científicos que señalaron a las comadronas como “brujas”, crearon los Fórceps, artefactos que la corte francesa se esmeró en mantener en secreto,  y que fueron inventados para acelerar el parto y reemplazar a las comadronas…

En el siglo XVII empezó una plaga de fiebre puerperal que duró dos siglos y que se relaciona directamente con el incremento de la práctica obstétrica por parte de los hombres.  En la región francesa de la Lombardía, durante un año ni una sola mujer sobrevivió al parto.  Esto en palabras de Adrienne Rich.  Seguramente estos “científicos” nunca consideraron siquiera lavarse las manos para traer chamacos al mundo…

Asi llegamos al siglo XIX, en el que se extiende la idea de la mujer como un ser enfermizo.  Toda suerte de palidez tuberculosa era considerada normal.  Las menstruaciones dolorosas a menudo eran atribuidas a “congestiones uterinas”, resultado de un gran número de “debilidades” femeninas entre las que se incluyó la prolongada lectura de novelas románticas. (jajaja…)

Los médicos de ese siglo se basaban en el prejuicio de que las mujeres eran seres física y mentalmente inferiores.  En una conferencia introductoria de la Facultad de Medicina de Filadelfia se declaraba que “los órganos reproductivos de las mujeres ejercen una influencia controladora sobre todo su sistema y les acarrean muchas y dolorosas enfermedades.  Son la fuente de sus características, el centro de sus simpatías y al base para sus enfermedades.  Todo lo que es característico de una mujer nace de su organización sexual”.

A lo largo del siglo XIX, la histeria, (del griego hysteria, matriz), se convirtió en  un diagnóstico aplicado a una gran variedad de trastornos que sufrían las mujeres.  A pesar de ser una enfermedad mental, se relacionaba directamente con las supuestas debilidades del sexo femenino.  Los remedios incluían baños fríos, evitar el café, el té, el alcohol y el rapé, además de los largos viajes oceánicos. Entre tal oleada de pintorescas prescripciones, sobresalió la de un médico que recomendó a los amigos de una de sus pacientes “ser indulgentes con sus caprichos y antojos y ser amables con sus problemas, ya que debían tener en cuenta que sus fantasías eran realidades para ella”.  El “Lydia Pinkham“, un preparado que, a menudo se destinó al tratamiento de la histeria, contenía un 18% de alcohol.  Otros compuestos no sólo eran más alcohólicos, sino que además contenían opio.

Y para cerrar con broche de oro, en 1905 Sigmund Freud escribió que la frigidez es un problema psicológico propio de mujeres “sexualmente inmaduras”, tratable mediante psicoanálisis.  Y añadió que las mujeres eran capaces de dos tipos de orgasmo: el clitoridiano (una respuesta adolescente) y el vaginal (una respuesta superior) que sólo es posible a través de la penetración del pene en la vagina.

Aparentemente las mujeres hemos sido un misterio por siglos y mientras sean los científicos quienes traten de explicarlo, más perdidos estarán.

Por mi parte me quedo con la sensación mareadora de un “largo viaje oceánico” para calmar mis achaques.

Enhanced by Zemanta
Anuncios

6 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. TeGedora
    Nov 02, 2010 @ 15:27:13

    Me gusta, me gusta Artemisa.

    Si tú te vas con el largo viaje oceánico, yo me quedo con el rapé.

    Abrazos de oso.

    Responder

  2. Artemisa
    Nov 02, 2010 @ 16:31:49

    Jajaja, seguro la pasarás mejor que yo. Esos viajes oceánicos me dan naúseas…

    Responder

  3. Bruja
    Nov 06, 2010 @ 20:53:08

    ¡Cómo ha cambiado todo! y según nuevos estudios, los hombres podrían poner su semillita y luego desaparecer de la faz de la tierra. Jajaja

    Responder

  4. Artemisa
    Nov 06, 2010 @ 21:11:08

    Afortunadamente nos tocó este cambio. Pobres de nuestras mamás, abuelas, bis y tataras…

    Responder

  5. Bruja
    Nov 07, 2010 @ 12:53:02

    La mujer siempre fué un misterio y no precisamente a develar, sino a desaparecer por lo menos simbólicamente.

    Responder

  6. Quidam
    Jul 03, 2011 @ 20:33:56

    Una gota de razón: “tener en cuenta que sus fantasías eran realidades para ella”.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: